Once años pasaron antes de poder volver a Malasia. Esta vez me acompañó mi pareja y planeamos todo muy bien, así que fue mucho mejor que mi primera vez.
Llegamos a Singapur como a la una de la tarde y tomamos del aeropuerto un camión a Johor Bahru, frontera con Malasia. Barato y cómodo. El recorrido es más o menos de una hora, tal vez 40 minutos. Allí dejas tus cosas en el camión, subes unas escaleras para pasar por migración (cinco minutos y eso que había mucha gente) y bajando te espera el chofer del camión y te deja del lado Malayo, en una estación pequeña en Johor Bahru. De ahí compramos boleto en un camión menos lujoso pero cómodo directo a Kuala Lumpur. El recorrido es más o menos de nueve horas.
El paisaje es increíble y difícil de describir. Muy diferente a lo que he visto en carreteras mexicanas, la tierra es de otro color.
Mas o menos a la mitad del camino paramos para ir al baño y comer algo en el mismo lugar que en mi visita anterior. Ahora tienen una tienda de cosas chinas de distintas calidades y locales con artículos para celular, que al parecer son el nuevo opio de Asia. También puedes comprar frituras y otras golosinas, chicles (prohibidos en Singapur) , dulces chinos y de la India, cigarros, etc. Nosotros comimos un glorioso nasi lemak (arroz con pollo y salsa agridulce con cacahuates, huevo, anchoas fritas y pepino en una hoja de plátano.) debe haber costado 3 o 4 ringgit. Te lo dan en un paquete de hoja de plátano como de la forma y tamaño de un boing de los piramidales.
Regresamos al camión y en unas horas más despertamos entrando a KL. Eran como las dos de la mañana y el camión nos dejó afuera de una estación que ya estaba cerrada. Afortunadamente la esquina estaba a la vuelta de Jalan Petaling, en el corazón de Chinatown, en donde estaba nuestro hotel.
Así se ve de noche. Más temprano hay un gran mercado de comida, piratería y chucherías.
Dejamos las cosas en el hotel y salimos a comer algo. Encontramos un puesto de hamburguesas cerrado pero más adelante un local donde vendían té y banderillas.
Habían banderillas de pescado, pollo, carne, verduras y yo qué sé. No recuerdo lo que comimos pero tomamos agua de coco, creo. Aún a esa hora de la madrugada hacía bastante calor. En la tele veían una película como de Wu xia doblada al malayo.
Esa fue nuestra primera noche en KL. El hotel era éste, el Hotel China Town Inn:
Cómodo, limpio y barato. Para mayor detalle ver el link de arriba es mi review en Tripadvisor.com
DÍA 1
SRI MAHAMARIAMMAM
Temprano el primer día salimos a buscar un templo hinduísta que sabíamos estaba a dos cuadras del hotel. Dejamos los zapatos en el guarda ropa y paseamos dentro por un rato.
Está muy chingón por dentro y por fuera. Ésta página te dice todo lo que hay que saber.
Saliendo del templo desayunamos en un restaurante que estaba casi enfrente. Fue un baratísimo desayuno buffet con varios curries, idlis, naan, café y té. Estuvo delicioso y todos nos atendieron muy bien.
Después del desayuno paseamos por un mercado cerca de ahí y caminando llegamos a un área que mi mujer llamó"El paraíso de las telas." Por ahí platicamos con dos amables malayos que estaban recolectando firmas para salvar a los últimos tigres de Malasia, que han de ser como 10 o 12. Cuando dijimos que éramos de México nos preguntaron por Chicharito. Es raro que les interese el soccer a la gente por acá ya que en la tele y en los bares ven más que nada carreras fórmula 1.
Nos cayeron muy bien estos muchachos.
Había mucho de comer en el mercado pero acabábamos de desayunar.
De ahí caminamos a Menara Kuala Lumpur, una torre de observación que, como está en una lomita, es más alta que las petronas. Habremos caminado algo más de media hora.
Nuestras cámaras gachas y pobres técnicas fotográficas no hacen justicia a la espectacular vista de Menara KL. Antes de subir vimos un pequeño acuario abajo de la torre por unos ringgits más. El calor estaba muy fuerte.
Al bajar probamos el famoso durian, "rey de la fruta" según los malayos. Sí, le dicen el rey de la fruta y ponen esto afuera de lugares públicos:
En fin. En la tienda había todo de durian, té, café, pan, helado, dulces, chicles, durian seco, congelado... Nosotros le entramos y el de la tienda nos tomó una foto para su FB. Sabe más o menos a basura o a fruta echada a perder con algo de cebolla.
Aquí un par de fotos más de Menara KL. La primera nos la tomaron arriba y me exigieron sonreir. Obviamente me molesté muchísimo.
Las petronas vistas desde el restaurante giratorio de la torre KL. Se ven mejor de noche la verdad.
Saliendo de ahí caminamos hasta que se nos hizo de noche, paramos en un lugar hindú por un lassi (bebida refrescante de yogurt.) Había casi puros chinos en el restaurante, muchos chavos con sus e-cigarretes y chicas en micro shorts y micro tops tomando algo frío.
Al lado del restaurante me compré una gran Tiger (cerveza de Singapur) y me la tomé caminando de regreso al hotel. Pasamos por un rumbo medio gacho y ya era más de medianoche. Pregunté a un transeúnte y nos recomendó tomar taxi pues era un área insegura.
Pero ya estábamos cerca y reconocí el camino así que decidimos continuar y tomar un atajo. Casi llegando al hotel encontré abierto el puesto de hamburguesas de la noche anterior y pedí una. Estuvo buenísima y costó sólo 5.70 ringgit (menos de MXN 25.00.)
De allí directo al hotel para conectar los teléfonos y descansar. Así acabó día uno en KL.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario